Norman Vilalta

La búsqueda de uno mismo

Por Leandro Moscardó.
Fotos por Lúa Ocaña.

Nota preliminar: Podríamos contar la historia del abogado que dejó su carrera a los treinta años, se convirtió en uno de los zapateros más prestigiosos del mundo, y hoy vende sus creaciones a 7.000 euros el par.
O podríamos contar la historia de una persona que, a pesar de haber alcanzado una carrera como abogado que le aseguraba un futuro de seguridad económica y comodidad, la abandonó para perseguir su angustia. Y cómo, después de una década de búsqueda, un día se encontró.
Esta no es una historia de éxito. Es una historia de amor propio.

 

"El día en que la prensa especializada dijo que estaba entre los mejores ocho zapateros del mundo, y veía que en la lista había tíos que llevaban toda una vida, o varias generaciones en los zapatos, ese día pensé: 'Coño, llegamos a algo'. Miré para atrás, pensé en mis padres y en la noche que les dije: 'Voy a ser zapatero', recordé los sufrimientos, los buenos momentos y los malos, pero dije: 'Basta, un minuto, ya está. Ahora pensá en todo lo que te falta para los próximos diez años'".

 

Norman Vilalta nació en Puerto Madryn, provincia de Chubut en el sur de Argentina. Hijo de madre y padre trabajadores, estudió y se recibió de Abogado en Buenos Aires. Luego de un comienzo promisorio en la profesión, a los 30 años, cuando estaba por mudarse a Estados Unidos para estudiar un LL.M. (Máster en Leyes), decidió abandonar todo y mudarse a Italia para aprender el oficio de zapatero. Hoy, 15 años después, es uno de los artesanos del zapato más prestigiosos y requeridos del mundo.

¿Cuál fue el camino que lo trajo hasta acá? ¿Qué significa buscarse a uno mismo? ¿De qué está hecho el éxito? ¿Qué es eso de cambiar el mundo? ¿Por qué alguien abandona todo eso que la sociedad establece que debemos lograr?

Nos encontramos en su taller de Barcelona, en el barrio de L'Eixample, durante los días 28 y 30 de octubre de 2017. Hablamos sobre la familia, sobre Europa, el dinero, el prestigio, la soledad, los afectos y las convicciones que marcan rumbos. Hablamos sobre la tradición y la importancia del dominio de las reglas para poder romperlas. Y mucho, pero mucho, sobre zapatos.

 


 

Bespoke

Desde el comienzo de la entrevista, dos conceptos se van a repetir: Bespoke y Ready-to-wear. ¿Qué significan? Ya que son términos específicos de la industria de la moda, vamos a dar sus definiciones, con el fin de entender de qué hablamos desde el primer momento.

Bespoke es una palabra que hace referencia a las prendas diseñadas junto al cliente y confeccionadas a su medida. Pero no sólo a la medida física (medidas del cuerpo, o en el caso de Norman Vilalta, del pie), sino a la medida de la persona: los zapatos confeccionados por Norman son pensados y diseñados según la personalidad del cliente, su estilo de vida, su rutina diaria, sus gustos sobre múltiples cuestiones, y también según su forma de caminar. Para eso, cada par de zapatos involucra un proceso de trabajo que puede tomar hasta un año. En la elaboración de cada par, todos los procesos son 100% artesanales, y cada elemento que compone el zapato (el cuero, las suelas, los hilos, los pigmentos, etc.) también fue hecho por la mano de una persona. A lo largo de varios meses de trabajo, el cliente visitará el taller para probar el zapato. Así, Norman y sus ayudantes irán ajustando las medidas y los materiales, para lograr un producto que aspira a la perfección.

Por otro lado, se les llama Ready-to-wear a las prendas que el diseñador ha creado y que el cliente compra sin participar en el proceso de creación. Es la línea de productos que tiene una marca o diseñador, y dentro de la que el cliente elige uno para sí. Es la ropa que compramos todos los días.

 

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